Saltar al contenido

Blog · Guía de política

Cómo funciona el Congreso de EE. UU. y por qué importan las elecciones intermedias

Cada dos años, Estados Unidos elige a toda su Cámara de Representantes y a un tercio del Senado. Para entender por qué esas votaciones mueven tanto, conviene saber qué hace cada cámara y qué puede, y qué no puede, hacer una mayoría.

· 6 min de lectura · Redacción de Aster

CÁMARA DE REPRESENTANTES 435 escaños Mandatos de 2 años: se eligen todos cada dos años SENADO ≈33 ≈33 ≈33 este año Mandatos de 6 años: se renueva un tercio cada dos años (100 en total)
Ilustración de Aster: la Cámara se renueva entera cada dos años; el Senado, por tercios.

Dos cámaras, dos lógicas

El Congreso de Estados Unidos tiene dos cámaras que tienen que ponerse de acuerdo para aprobar una ley. La Cámara de Representantes tiene 435 miembros con voto, repartidos entre los estados según su población, y cada uno cumple un mandato de dos años. Además hay cinco delegados (Washington D. C., Islas Vírgenes, Guam, Samoa Americana y Islas Marianas del Norte) y un comisionado residente de Puerto Rico que participan, pero no votan cuando la Cámara decide como pleno, según su sitio oficial.

El Senado tiene 100 miembros: dos por estado, sin importar su tamaño, con mandatos de seis años. Los senadores se reparten en tres grupos, llamados clases, de modo que cada dos años se renueva más o menos un tercio. Por eso nunca cambia todo el Senado de golpe, y por eso un mismo ciudadano puede ver en su boleta una elección de senador este año y ninguna dentro de dos, como explica USA.gov.

Qué se vota en una elección intermedia

Se llama «intermedia» (midterm) porque cae a mitad del mandato presidencial de cuatro años. El presidente no está en la boleta, pero sí los 435 escaños de la Cámara, una parte del Senado y muchos cargos estatales y locales. El resultado decide qué partido tendrá la mayoría en cada cámara durante los dos años siguientes, y eso condiciona lo que el presidente puede lograr.

En Estados Unidos es habitual que el partido del presidente pierda terreno en estas elecciones, pero no es una regla: depende de cada año, de cada distrito y de qué tan cerrados sean los márgenes.

Cómo una idea llega a ser ley

  • Se presenta un proyecto. Lo introduce un legislador en cualquiera de las dos cámaras (con una excepción: los proyectos de ingresos fiscales deben empezar en la Cámara).
  • Pasa por un comité. Los comités permanentes tienen áreas definidas, como finanzas, defensa o salud; estudian el texto, lo modifican y deciden si avanza. Cada comité tiene un presidente, que pertenece a la mayoría, y un miembro de mayor rango de la minoría.
  • Se vota en el pleno. Con los 435 escaños ocupados, 218 votos son mayoría en la Cámara. En el Senado la mayoría simple son 51; si hay empate 50 a 50, desempata el vicepresidente, que preside la cámara pero solo vota en ese caso.
  • Los dos textos deben coincidir. Si las cámaras aprueban versiones distintas, hay que reconciliarlas y volver a votar.
  • El presidente firma o veta. Un veto solo se supera con dos tercios de ambas cámaras.

En el Senado, además, la regla del debate ilimitado (el filibuster) hace que la mayoría de los proyectos necesite 60 votos para cerrar la discusión y poder votarlos. Por eso aprobar leyes sin acuerdo entre partidos suele ser más difícil allí que en la Cámara.

Qué puede hacer cada cámara por su cuenta

  • La Cámara origina los proyectos de ingresos fiscales y tiene la facultad de acusar formalmente (impeachment) a altos funcionarios. Por costumbre, los proyectos de gasto empiezan también allí.
  • El Senado juzga esas acusaciones: para condenar hacen falta dos tercios de los presentes. Además confirma, con su consejo y consentimiento, a embajadores, jueces de la Corte Suprema y otros altos cargos que nombra el presidente, y debe aprobar los tratados con dos tercios de los presentes.

Qué cambia cuando la oposición controla una cámara

Cuando el presidente es de un partido y al menos una cámara la controla el otro, se habla de gobierno dividido. Esa mayoría puede hacer varias cosas concretas: decidir qué proyectos llegan al pleno, dirigir los comités, abrir investigaciones y revisar a las agencias del gobierno, y frenar leyes que el presidente quiera aprobar. A cambio, el presidente conserva el veto y la capacidad de gobernar mediante decisiones del poder ejecutivo, que pueden ser impugnadas en los tribunales.

El terreno donde más se nota es el presupuesto. El gobierno federal necesita que el Congreso apruebe sus fondos antes de una fecha de vencimiento; si no hay acuerdo, parte de sus actividades se suspende, lo que en inglés se llama shutdown. Por eso cada plazo presupuestal es una oportunidad de negociación para la mayoría de cada cámara.

Aster cubre estas disputas en su sección de política. Por ejemplo, la nota sobre el resultado de las elecciones intermedias del 3 de noviembre de 2026 y la que sigue la discusión por el financiamiento federal, que según esa cobertura vence el 11 de diciembre. Ambas atribuyen cada dato a su fuente.

Cómo seguir una votación sin confundirte

  • «Aprobó la Cámara» no es «es ley». Falta el Senado, la coincidencia de los textos y la firma del presidente.
  • Mira el número, no solo el resultado. Una aprobación 218 a 214 y una de 330 a 90 pesan distinto, y también cuántos votaron contra su propio partido.
  • Distingue entre aprobar un presupuesto y gastarlo. Una ley de fondos autoriza gasto con reglas y plazos; un acuerdo político puede tardar en traducirse en texto.
  • Consulta la fuente oficial. En Congress.gov puedes ver el texto de los proyectos, su estado y cómo votó cada legislador.

En resumen

El Congreso tiene dos cámaras con ritmos distintos: la Cámara se renueva entera cada dos años y el Senado por tercios cada dos. Una elección intermedia no cambia al presidente, pero puede cambiar quién controla los comités, la agenda, las investigaciones y el presupuesto. Ninguna mayoría hace todo sola: las leyes necesitan a las dos cámaras y la firma del presidente, y el veto solo se supera con dos tercios. Por eso una elección intermedia puede mover mucho sin cambiar quién ocupa la Casa Blanca.